P. Antonio Mezquiriz f.a.m. (La Nora del Río) 28/Septiembre/2009 Así reza anuncio de una famosa empresa comercial cuando se acerca el mes de septiembre haciendo alusión a la vuelta al cole.
Lo cierto es que los nervios están a flor de piel, en todos los componentes de la comunidad educativa: los padres, ultimando los libros y animando a sus hijos a que comiencen el curso con buen pie; los profesores, con sus listas, programaciones y horarios; el personal de limpieza, dejando todas las instalaciones del centro como “los chorros del oro” para el primer día y todos los sucesivos. En definitiva, todos deseando que llegue el primer timbre, y algunos ya con ganas de que suene el último.
Saludos, sonrisas, abrazos, alguna que otra lagrimilla, más en los rostros maternales que en los de sus hijos y la esperanza de que este nuevo curso sea más provechoso para todos.
La gran novedad de este curso ha sido la continua información referente a la Gripe A que nos está haciendo llegar la administración educativa y sanitaria, sobre de qué forma tenemos que intentar prevenir su contagio. Lavar las manos, usar pañuelos de papel, no compartir material escolar, etc.
Los primeros días cuesta coger el ritmo de las clases, los estudios y los horarios del seminario pero gracias a las continuas indicaciones de los Padres y Hermanas que trabajan en la casa las cosas van funcionando. Eso sí el primero y a quien dirigimos nuestra mirada al comenzar la jornada es a Dios nuestro Padre Bueno para pedirle la fe, la esperanza y la caridad de cara a dar ejemplo a nuestros alumnos.
“Todo por amor” es nuestro lema y en esto se tiene que notar que somos un Seminario del Amor Misericordioso.
Queremos poner en manos de María Medianera todas nuestras necesidades para que nos vaya dando, en su debido momento, todo aquello que su Hijo nos conceda para crecer en conocimiento y amor a la verdad. |