Hna. Mª Luisa Alvarez (India) 17/Ene/2009
Mientras el personal descansa, hoy es sábado, quiero contaros esta experiencia que tengo todavía muy fresquita... aunque aquí hace calorcete! a diferencia de las nevadas y fríos que habéis sufrido por esas latitudes...
Os adjunto una bonita foto de peces indios... supongo!! porque se han comprado en el puerto que nos queda más cercano...
La compra se realizó ayer, 16 de enero... Yo no he vuelto al puerto desde aquella vez que ya os conté... os acordáis? Ayer, en cambio, me tocó la suerte de limpiar, junto a otras seis personas, 34 kilos de esos peces, o sea, unos mil ejemplares... Estuvimos toda la mañana en esta tarea. Al principio casi era divertido... pero a medida que pasaba el tiempo, poco a poco los ojos no veían más que pescaditos rositas... la mano dolía un poco de tanto sostener las tijeras para cortar, rapar a las pobres víctimas de nuestras cocinas...
He aprendido que algunos peces, hembras!! estaban en cinta... no les dio tiempo a dar a luz a sus criaturas... Algunos hallaron su fin en una situación muy tranquila, de hecho tenían la boca cerrada... otros en cambio debieron de terminar desesperados porque sus fauces aparecían muy abiertas... Algunos eran adultos, otros todavía jovencitos... No sé decir nada de los ojos, porque todos me parecieron iguales...
Pasaba el tiempo y ahimé! Las dos grandes cajas parecían siempre igual de llenas... Tanto que llegué a decir: no será que ha venido Jesús a multiplicarlos, pues Jesús, hoy no hace falta para nada!!
Y menos mal que durante el tiempo de esta fecunda operación no me llamó nadie al teléfono porque creo que incluso a través del aparato se podía percibir el perfume de los animales acuáticos sacrificados...
¿Os gusta? No digáis que no vale la pena compartir con los demás estas alegrías del cuerpo y del espíritu...!!
Esta vez no os canso con otras historietas, incluso porque tengo tantas que no sabría qué elegir...
Para todos un fuerte abrazo, deseándoos un gozoso y fructuoso trabajo, cada uno donde lo tenga y desempeñe.
El 5 de febrero llegaré a Roma. Os informaré. Si os acordáis de rezar un poquito también por nosotras os lo agradecemos...
Un abrazo grande |